lunes, 17 de septiembre de 2012


LA VERDAD DEL COOPERATIVISMO MINERO DE BOLIVIA


Es una publicación de la Federación Regional
de Cooperativas Mineras Auríferas –FERRECO-
PRESIDENCIA
SECRETARÍA GENERAL

LA MINERÍA ESTATAL SIEMPRE FUE UNA CARGA PARA EL PUEBLO BOLIVIANO

La minería estatal, siempre fue una carga para el pueblo boliviano, por cuanto trabajó a pérdida, obligando al Tesoro General de la Nación a erogar recursos para ese sector, en lugar de dedicarlos al beneficio y progreso de las mayorías nacionales.
No lo decimos nosotros, sino la historia misma. Esta aseveración proviene de un estudio y análisis minucioso que se realiza en el trabajo titulado LA MINERIA SU PROBLEMÁTICA PASADO Y FUTURO de Jack Matijasevic Mostajo, que señala: 
“Luego de la nacionalización de las minas del 31 de octubre de 1952, tres sectores producían la casi totalidad de minerales en el país: la minería estatal nacionalizada o Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL), la minería mediana y la minería chica. La minería cooperativa era todavía muy incipiente. La minería mediana y la chica se desenvolvieron con altibajos por factores como los cambiantes precios del estaño, la presión impositiva y la gran inflación (1953-1956), en que los tres sectores recibieron moneda nacional al cambio diferencial, mucho menor con relación al dólar. 
“Las Minas nacionalizadas en franco tren de agotamiento, excesiva injerencia sindical a través del Control Obrero, incremento anormal de personal, corrupción y burocracia condujeron a pérdidas económicas que forzaron a COMIBOL a buscar ayuda externa antes de terminar la década de 1950. Por agotamiento y problemas operativos la mina Pulacayo se cerró y cooperativizó en 1959 y por la caída del precio del wólfram corrieron igual suerte las minas Kami en 1962 y Bolsa Negra en 1963. El pago de beneficios sociales por cambio de razón social a los trabajadores de las minas nacionalizadas a Simón Patiño, Mauricio Hochschild y Carlos Víctor Aramayo (que debió ser realizado por éstos), los pagos por indemnización, la sobrecontratación de personal, la menor producción y la mala administración, traducidos en desfase económico y financiero, influyeron para la gran inflación, frenada por el Decreto Supremo 4358 del 15 de diciembre de 1956 (Hernán Siles) llamado de Estabilización Monetaria. 
“COMIBOL para eliminar las pérdidas económicas recurrió a la ayuda externa la cual se tradujo bajo el Plan Triangular (porque intervinieron los gobiernos de Estados Unidos y Alemania y el Banco Interamericano de Desarrollo) funcionó entre 1961 y 1970, con un desembolso (préstamo) de 62,1 millones de dólares, que resultó un fracaso pues sólo consiguió disminuir las pérdidas. Entre los pocos efectos positivos estuvieron la adquisición de equipos y repuestos para las minas e ingenios y la disminución del número de trabajadores, que posteriormente volvió a crecer.
Entre 1981 y 1985, las cada vez mayores pérdidas de COMIBOL sumaron un total 799 millones de dólares, influyendo en la hiperinflación del período 1982-1985. Para frenarla se promulgó el mentado D.S. 21060 del 29 de agosto de 1985 llamado Nueva Política Económica, que entre otras medidas descentralizó COMIBOL y pasaron a su administración las fundiciones de Vinto y Karachipampa y el yacimiento del Mutún. Todos los pasivos fueron transferidos al Tesoro General de la Nación.
Relocalización
El 24 de octubre de 1985 se declaró la insolvencia del Consejo Internacional del Estaño (CIE), que incrementando las compras de estaño para su reserva de estabilización, hizo bajar el precio. La insolvencia derrumbó el precio del estaño y significó en Bolivia el fin de esta era iniciada en los albores del siglo XX. El presidente Víctor Paz en un mensaje a la Nación indicó que cada libra de estaño se producía a 10 dólares, pero se vendía en 2,48 dólares "y no se preguntan quién paga la diferencia". El productor con los mayores costos era COMIBOL.
El D.S. 21237 del 25 de agosto de 1986 modificó la estructura de COMIBOL en cinco empresas descentralizadas y ya no tomó en cuenta a Catavi, Santa Fe, Japo Morococala, Viloco, Colavi, Chorolque, Matilde y Corocoro, dando inicio a la mal llamada "relocalización" que en los hechos fue un despido de miles de trabajadores. Posteriormente se fueron cerrando otras minas, hasta que quedó operando solamente Huanuni. Según el libro "El rostro minero de Bolivia" (Arturo Crespo, 2009), de 30.174 trabajadores al 31 de agosto de 1985, fueron retirados 24.755. Estas cifras incluyen 2.599 trabajadores de las fundiciones de Vinto y Karachipampa, de los que fueron retirados 1.962, vale decir que de 27.575 trabajadores de las operaciones y oficinas mineras, fueron despedidos 22.793. La "marcha por la vida" convocada inmediatamente por la COB para repudiar el D.S. 21237, en la que 5.000 mineros con sus familias marchaban de Oruro a La Paz, fue detenida y disuelta en Calamarca. Desde entonces es posible que la COB y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia (FSTMB) perdieron su protagonismo contestatario a las políticas gubernamentales.
En los sectores de la minería mediana y chica se cerraron también varias minas estañíferas. Estimaciones aproximadas dicen que 2.251 trabajadores de la minería mediana y 8.192 trabajadores de la minería chica, haciendo un total de 35.198 trabajadores desempleados en la minería boliviana”.

¿LOS BOLIVIANOS QUEREMOS QUE RETORNE ESE CAOS Y EL DESANGRAMIENTO DE LA ECONOMÍA DEL PUEBLO BOLIVIANO?. ¿QUE SEAMOS LOS BOLIVIANOS, CON NUESTROS IMPUESTOS, LOS QUE TENGAMOS QUE PAGAR A UN SINDICALISMO MINERO QUE QUIERE CRECER, A COSTA DE LA DESAPARICIÓN DE LAS COOPERATIVAS, PARA SER UN PODER NO PRODUCTIVO SINO POLÍTICO QUE NOS LLEVE NUEVAMENTE AL DESASTRE NACIONAL?.

EL COOPERATIVISMO ACOGIÓ A LOS RELOCALIZADOS DE COMIBOL

El sistema cooperativo que desde 1954 empezó a funcionar dentro del campo minero, fue el que acogió a los miles de trabajadores despedidos por la Corporación Minera de Bolivia en 1985, convirtiéndose en una fuente de trabajo para ellos y todos los bolivianos y en un generador de empleo.
Leamos lo que dice al respecto el artículo LA MINERIA SU PROBLEMÁTICA PASADO Y FUTURO de Jack Matijasevic Mostajo:
“Los miles de trabajadores despedidos tomaron diferentes rumbos: se establecieron en ciudades, volvieron al campo, fueron al Chapare (Inicio de la siembra de coca ilegal y aparición del narcotráfico y crecimiento de la delincuencia), y varios miles lograron firmar contratos de arrendamiento con COMIBOL, para trabajar en las minas cerradas, logrando acceso a la infraestructura básica desarrollada por la empresa estatal.
“Hoy existen cooperativas en todas las minas de COMIBOL, aún en las que operan mediante contratos de arrendamiento y riesgo compartido suscritos con empresas privadas. 
“Según datos del Ministerio de Minería y Metalurgia la relocalización cambió completamente la estructura de la fuerza laboral en la minería nacional, incrementando paulatinamente el número de cooperativistas de 28.649 en 1985 a 65.890 en 2010 (Aunque también se maneja un dato cercano a los 80.000). Su número, su no dependencia patronal y su presencia en gran parte del país especialmente en la zona altiplánica, le han dado una fuerza social y política que es muy temida y tomada en cuenta por todos los gobiernos desde la década de 1990.
“Además de las muchas medidas de fomento que lograron, actualmente tienen presencia en los poderes ejecutivo y legislativo. A la inversa, la fuerza laboral se ha reducido notablemente en COMIBOL, en la minería chica y en menor medida en la minería mediana. En 2008 tenían 4.950, 2.240 y 5.138 trabajadores respectivamente, que a la fecha ha variado poco.
“Aunque en los dos últimos años la COMIBOL ha incrementado sustancialmente la mano de obra, solamente en Huanuni existen 5.000 trabajadores mineros asalariados dependientes del Estado. 
“A mediados de la década de los años 90 se presenta un auge y repunte del precio de las materias primas, que nuevamente resultó en una fiebre por la minería, en la que cientos de personas decidieron trasladarse a los centros mineros grandes como los de Potosí, Oruro, donde se consolidaron las formas de cooperativismo minero demandando de la COMIBOL la explotación de más minas del Estado”.

LOS COOPERATIVISTAS DEMANDAMOS MÁS ÁREAS DE TRABAJO Y SEGURIDAD JURÍDICA. NO NECESITAMOS PREBENDAS NI SALARIOS DEL ESTADO. QUEREMOS CONTRIBUIR AL DESARROLLO Y PROGRESO DEL PUEBLO BOLIVIANO. NO QUEREMOS SER CARGA PARA EL ESTADO.

  
LOS ASALARIADOS TIENEN SUELDOS POR SU TRABAJO


Los cooperativistas respetamos al sindicalismo, el mismo que es formado dentro de las empresas públicas como privadas, a fin de que sus dirigentes promuevan el bienestar de sus compañeros, eviten abusos y arbitrariedades de los empresarios, así como gestionar leyes y disposiciones que vayan en beneficio de la educación, de la vivienda y de una vida digna para todos los trabajadores.
El sindicalismo también está obligado a contribuir al bienestar de todo el pueblo boliviano y no solamente de una clase social.
Los asalariados, tanto del Estado como del sector privado, por su esfuerzo y trabajo perciben sueldos o salarios, están regidos bajo la Ley General del Trabajo, la que los protege. Si trabajan en horarios nocturnos los empresarios están obligados a retribuir por ese esfuerzo, lo mismo si tienen que aportar con su labor los domingos o feriados.
Si la empresa gana, tienen bonos de producción. Si la empresa pierde, ellos siguen percibiendo su salario pactado, sin descuentos y con sus bonos. Sin  son retirados se les cancela beneficios sociales. El Estado protege al asalariado.

En cambio los cooperativistas no tenemos sueldo ni salario, el Tesoro General, no nos contempla en el Presupuesto General del Estado. No nos pagan por domingos, nocturnos o feriados. Si no producimos, no comemos. Si producimos, contribuimos al bienestar de nuestros asociados, de sus familias, de las comunidades, de los pueblos y del Estado boliviano.

LA REALIDAD DEL COOPERATIVISMO MINERO

El Cooperativismo Minero es un sistema de vida y una fuente de empleo para todos los bolivianos, los que se forman en Cooperativas, con una filosofía de solidaridad y equidad, asumiendo el papel de socios, con igualdad de derechos y obligaciones. Nos rige la Ley de Sociedades Cooperativas, en nuestra condición de organizaciones sociales y laborales sin fines de lucro.
Eligen a sus Directorios mediante el sistema democrático, es decir por el voto, un solo voto y una sola acción o Certificado de Aportación por asociado. Los directorios, que se dividen en los Consejos de Administración y de Vigilancia, no tienen más derechos que el resto de los socios, sino la obligación y el deber de administrar nuestros bienes y producción en beneficio general. El primero administra  y el segundo fiscaliza su trabajo.
Las Cooperativas, por medio de sus asociados, aportan personalmente con dinero, insumos, maquinaria y con su presencia personal, para la realización de los trabajos de prospección, exploración y explotación de minerales.
Si la madre naturaleza nos brinda la oportunidad de que ese esfuerzo se traduzca en la extracción de mineral, ese producto, después de pagarse regalías, patentes, alquiler por áreas arrendadas al Estado, seguridad social, y aportes para entidades matrices, es distribuido, equitativamente, entre todos los asociados. Una parte de ese ingreso que nos corresponde lo depositamos en los Fondos de Educación de la Dirección Nacional de Cooperativas, además de nuestros propios Fondos de Contingencia.
Las regalías y patentes mineras, que se concentran en el Tesoro General de la Nación, se distribuyen en un cien por ciento, a las Gobernaciones departamentales, las que hacen llegar la parte que les corresponde a los Municipios y Comunidades en las que se realiza la explotación minera.
Lo más importante es que el monto que perciben los asociados, promueve el desarrollo local, tanto en lo que se refiere al comercio, al transporte, a la compra de insumos, aportando al mismo progreso e ingreso de las comunidades y pueblos, generando, de esta manera un importante flujo monetario que beneficia al conjunto de la ciudadanía. No exportamos nuestros ingresos, los reinvertimos en nuestros trabajos y los gastamos en nuestro país.
El cooperativismo no cuenta con aportes ni beneficios del Estado. Si logra ganancias es para todos. Las pérdidas las asume, sin recurrir al Estado o al Tesoro General de la Nación, para que generen recursos para la sobrevivencia de los cooperativistas.
En tiempos en lo que no existe producción, que los denominamos como “laja”, los cooperativistas vivimos de préstamos. A falta de dinero para la alimentación, suplimos esa necesidad con un poco de coca que nos hace olvidar el hambre, o con un té y pan como almuerzo, el que es distribuido entre nuestras familias.
El cooperativismo es sacrificio, es autogestión, es trabajo diario y denodado, no nos pagan por trabajar, no tenemos bonos ni beneficios por trabajo nocturno ni domingos o feriados. Comemos de lo que trabajamos, si es que hay producción. Si no la hay tenemos que ingeniarnos para sobrevivir. No somos empresa, por cuanto no lucramos, los excedentes los distribuimos equitativamente entre los asociados.


CONFUSION SOBRE NACIONALIZACIÓN Y ESTATIZACIÓN

Editorial de Jornada, 12-09-2012

La sobrevivencia del sistema cooperativo y de la actividad privada en nuestro país, especialmente en el campo minero, se encuentra en un serio peligro, debido a una arremetida por parte de varios funcionarios del Estado, sindicalistas y otros, por cuanto los mismos no son compatibles con sus ambiciones y con su visión de lo que es la economía plural que se establece en la Constitución Política del Estado.
No se ha comprendido que en Bolivia, de acuerdo con la Carta Magna, existen tres actores mineros, el estatal, el privado y el cooperativista, los únicos que pueden realizar actividades de prospección, exploración y explotación de los recursos no renovables, incorporando, subrepticiamente, a comunarios y asalariados estatales, en una actividad productiva que debe beneficiar a todos los bolivianos.
El actual Gobierno ha propugnado la NACIONALIZACIÓN de nuestros recursos naturales, -los hidrocarburos y los minerales-, con la misión de que la actividad productiva  en estos rubros vaya en beneficio de los nacionales, con la distribución justa y equitativa de la riqueza nacional, como acontece actualmente.
Sin embargo, el término de NACIONALIZACIÓN ha sido confundido con LA ESTATIZACIÓN, que tiene una connotación muy diferente, por cuanto esta posición significaría que sea el Estado el único que pueda explorar y explotar tanto hidrocarburos como minerales, interpretación totalmente errada de los conceptos y del texto constitucional.
NACIONALIZACIÓN, significa que nuestros recursos naturales ya no deben estar en manos de las empresas transnacionales, las que han sido las responsables de la pobreza y de la postergación de nuestra Patria, además de la exportación de las utilidades que no han sido reinvertidas como debería suceder.
Al pasar a manos del Estado, los yacimientos que se encontraban y se encuentran en manos de las transnacionales, éstos pueden ser explorados y explotados por los tres actores mineros, es decir el estatal, el privado y el cooperativista, con total equidad y reconociendo el derecho al trabajo de miles de bolivianos que no tienen empleo fijo ni ingresos dignos para su sobrevivencia.
Es decir el Estado, al nacionalizar los yacimientos, debe entregar éstos en concesión o contrato de arrendamiento a empresas privadas y cooperativas bolivianas, así como a la Corporación Minera de Bolivia, que es la parte estatal en la composición de los actores mineros y no así los sindicalistas, que son funcionarios o trabajadores de ella y perciben salarios por su actividad, sin asumir responsabilidades en las pérdidas o ganancias.
La desinformación y la distorsión de lo que es nacionalización y estatización, se encuentra en algunos funcionarios del mismo gobierno, que interpretan a ambos términos como iguales, así como en los trabajadores asalariados de las empresas de COMIBOL y los directivos de ésta, los que tienen la seguridad de que se terminó el tiempo de la actividad privada y cooperativizada para que sea el Estado el que “borre del mapa” a ambos actores mineros, sin tomar en cuenta lo que dictamina, y muy claramente, la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia.
Un ejemplo claro de ello es el problema del yacimiento minero de Colquiri, el que ha sido “nacionalizado” por el gobierno, decidiéndose que el mismo debe se explotado tanto por la empresa estatal como por una Cooperativa Minera, lo que no es aceptado por el sector sindicalista, el que piensa que esta decisión va en contra de la “agenda de Octubre”, es decir de la nacionalización de los recursos naturales. Al parecer la interpretación de lo que señala la agenda es muy personal e interesada por parte de los asalariados.
Este problema de mala interpretación o interpretación interesada por parte de COMIBOL y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros, ha ocasionado actualmente malestar y desazón en la ciudadanía paceña, frente a la movilización tanto de sindicalistas como de cooperativistas, los unos queriendo imponer un criterio errado y los otros reclamando por el cumplimiento de lo que el mismo gobierno dictaminó mediante un Decreto Supremo.
Encima, la indecisión gubernamental para hacer cumplir sus compromisos, también está originando una movilización de todo el sector minero cooperativizado, que a partir del martes marchará hacia la ciudad de La Paz.
Creemos que es tiempo que los discursos, los ofrecimientos y los compromisos sean una realidad, ya que el cumplimiento de éstos, en forma oportuna, evitará que los movimientos sociales y laborales, lleguen a la sede de Gobierno, la que, por su misma condición de centro político, es el pararrayos de los reclamos y de las movilizaciones que a diario contemplamos.
Lo que sucede actualmente, es que ese compromiso adoptado y el decreto promulgado, tratan de ser cambiados por los propios funcionarios gubernamentales, queriendo introducir cambios o recomendando opciones, como la que los cooperativistas se conviertan en asalariados de COMIBOL y fin del problema, lo que significaría otro paso más para poner fin al cooperativismo minero del país, con ese antecedente que puede ser trasladado al resto de los yacimientos existentes.

LA REALIDAD ECONÓMICA Y PRODUCTIVA
DE LAS COOPERATIVAS MINERAS DEL PAIS

1. QUÉ SOMOS?
¿Cuántas Cooperativas?                                             = 1.340 Cooperativas Mineras       
¿Cuantos Cooperativistas Mineros?                         =   132.000 Cooperativistas Mineros
Con familia y dependientes incluidos                      =    800.000 Personas
2. QUÉ PRODUCIMOS?
- Minerales por valor de $us. 1.400.000.000 anuales.
- La minería en general y la Cooperativizada en particular constituimos el segundo generador de recursos en las estructuras económicas del país; utilizando sistemas de trabajo manuales, sin tecnología de punta.
- Participación significativa en el P.I.B.
3. QUÉ GENERAMOS AL VENDER Y/O EXPORTAR MINERAL?
- Regalías anuales por un valor de     $us. 30.000.000,--
-Canon de Arrendamiento a COMIBOL (año) $us.         4.000.000,
- Patentes anuales                                                             $us.             350.000,
- Sobre-excedentes económicos (año)          $us.             100.000,
4. QUÉ PAGAMOS AL COMPRAR INSUMOS PARA MINERÍA?
- Impuesto al Valor Agregado I.V.A. (año)      $us.        90.000.000,--Impuesto a las Transacciones (año)        $us.        18.000.000,-Es decir, generamos ingresos para el T.G.N., las Gobernaciones y Municipios.


¿QUÉ PUEDEN ALEGAR A ÉSTA REALIDAD  NUESTROS GRATUITOS DETRACTORES, QUE NOS ACUSAN DE NO PAGAR NADA?


PRODUCCIÓN, REGALÍAS, EMPLEO Y AREAS MINERAS,
UN ESCLARECIMIENTO DE LA REALIDAD PARA EL PUEBLO

1) VALOR ACTUAL DE LA PRODUCCION DE LOS ACTORES MINEROS
-Valor producción Minería Privada, promedio año, $us. 2.080.000.000,-- (56%)
-Valor producción Cooperativas Mineras año,         $us. 1.409.000.000,-- (38%)  
    -Valor producción Minería Estatal año,                    $us. 360.000.000,--     (6%)
- Nótese que las Empresas Mineras del Estado, tienen un menor valor de producción.
2) REGALIAS QUE PERCIBE EL ESTADO DE LOS ACTORES MINEROS
-Regalías Minería Privada, promedio año, $us. 120.000.000,-
-Regalías Cooperativas Mineras año,          $us.   30.000.000,-
    -Regalías Minería Estatal año,                  $us.      9.500.000,-
-Nótese que las Empresas Mineras del Estado, son las que menos regalías pagan.
     -En el primer semestre del 2012, la regalía pagada por las Cooperativas alcanza a $us. 18.000.000,-- y de la FSTMB apenas llega a los $us. 3.000.000,--
3) GENERACION DE EMPLEO POR LOS ACTORES MINEROS
-Cooperativas Mineras generan el 90% de los empleos en la actividad minera, con más de 132.000 Cooperativistas.
-Minería Mediana genera el 7% de empleos en la actividad minera, con cerca a 10.000 trabajadores asalariados.   
    -Minería Estatal genera el 5% de empleos, con cerca a 7.000 trabajadores asalariados.

-Nótese que las Empresas Mineras del Estado, son las que menos empleo generan, pero son los que más beneficio tienen.
4) AREAS MINERAS POR ACTOR MINERO 
-Empresas mineras privadas 91.420 cuadrículas (56%)
-Cooperativas Mineras 6.900 cuadrículas (4%)
-Minería Estatal 66.000 cuadrículas (40%), pero no trabaja ni el 6% de esas cuadrículas (3.904 cuadrículas)
-COMIBOL inmoviliza 33.000 cuadrículas a título de interés del Estado, en áreas cercanas a la de las Cooperativas Mineras, privándolas del derecho de expandirse y trabajar.
-COMIBOL no trabaja esas cuadrículas, ni permite que se otorguen a las Cooperativas para que produzcan y generen más empleos, sólo acapara áreas y no las trabaja.
-Las Cooperativas Mineras tienen menos áreas para trabajar, son las que más empleo generan y tienen un mayor volumen de producción y de pago de regalías respecto a la Minería Estatal.
-Es fácil concluir de que el Estado no percibe ningún beneficio de la actividad minera de los asalariados de la FSTMB; menor producción, mínima regalía, mínima generación de empleo; en cambio acaparan áreas mineras y constituyen una carga laboral social inmensa que no permite mayor inversión ni desarrollo para la minería estatal.


¿LOS SINDICALISTAS QUIEREN ESTATIZAR COLQUIRI,
PARA SEGUIR EL EJEMPLO DE HUANUNI?


Veamos la realidad de lo que fue la Empresa privada Huanuni y de lo que es actualmente la Empresa Minera Estatal de Huanuni, en números y en la realidad. ¿Los sindicalistas quieren estatizar Colquiri y hacer lo mismo con las áreas mineras de las Cooperativas, para replicar lo que sucede en Huanuni?.

1)  ESCENARIO ANTES DE LA NACIONALIZACION DE HUANUNI
-Con 800 trabajadores la Empresa Minera Huanuni producía 350 Toneladas de estaño al año.
-El valor de esta producción era de aproximadamente $us. 155.000.000. 
-La carga laboral de los asalariados era de $us. 15.000.000--año
- Promedio mínimo mensual de su salario, Bs. 8.000,-- cada uno.
 2) ESCENARIO LUEGO DE LA NACIONALIZACION DE HUANUNI
-Con cerca a 5.000 trabajadores (incluidos más de 4.000 ex cooperativistas de Huanuni), la Empresa Estatal de Huanuni, dependiente de COMIBOL, produce la cantidad de 750 Toneladas de estaño año; el crecimiento de la producción es mínima, no guarda relación con el crecimiento del número de trabajadores.
   -El valor de esa misma producción es de $us. 360.000.000,--año, no por incremento de la producción, sino del precio de los minerales.
-Su carga laboral asciende a la increíble suma de $us. 140.000.000,- año, al margen de que los trabajadores tienen un porcentaje considerable de las utilidades de la Empresa Minera Huanuni; ahora ya son cerca a 7.000 asalariados.
- Promedio mínimo mensual de su salario, Bs. 10.000-- cada uno  
  -Nótese el incremento en la carga laboral de la F.S.T.M.B. en más del 900 %; en cambio, el incremento de producción es mínima; ¿quién soporta esta inmensa carga?: el Estado.   
-A la fecha, las utilidades de Huanuni han disminuido en un 50% por la caída de precios, lo que denota un decremento en la productividad; empero, la carga laboral social de los asalariados continúa intacta.    
3) CONSECUENCIA DE UN DECREMENTO EN LAS COTIZACIONES DEL MINERAL
-Para cubrir los costos de producción, la Empresa Huanuni soporta una cotización de hasta $us. 8,-- la libra fina de estaño.
- Una cotización menor significará trabajar a pérdida, cierre de operaciones mineras para el Estado y una nueva relocalización de trabajadores asalariados; ¿quién cubrirá el costo de esta relocalización de trabajadores asalariados^?; ¿nuevamente engrosarán las filas del Cooperativismo Minero?.

-La anterior relocalización costó al Estado la friolera suma de $us. 150.000.000,-- (beneficios, vacaciones, bonos, indemnizaciones, etc.); que aún continuamos pagando los bolivianos; un nuevo despido masivo, ¿cuánto nos costará?

               
QUÉ QUEREMOS?

*SEGURIDAD JURÍDICA
*NUEVAS ÁREAS MINERAS
*FIN DE LA CORRUPCIÓN EN COMIBOL
*TRABAJAR EN PAZ
*CONTRIBUIR AL PUEBLO BOLIVIANO, CON REGALÍAS, PATENTES Y FUENTES DE TRABAJO


QUÉ NO QUEREMOS

*AVASALLAMIENTOS
*ARBITRARIEDADES SINDICALES
*INCUMPLIMIENTO DE CONVENIOS
*TRABAS A NUESTROS CONTRATOS DE ARRENDAMIENTO, CON CUALQUIER PRETEXTO





No hay comentarios:

Publicar un comentario

BIENVENIDA

A los compañeros de las Cooperativas afiliadas a la Federación Regional de Cooperativas Mineras Auríferas -FERRECO- les damos la bienvenida a esta página, deseando para todos éxitos y bienestar en su trabajo y en su hogar.

EL DIRECTORIO